Las mejores 100 obras literarias

La UNESCO recomienda la lectura de dos libros por semana, promedio de 300 páginas, tamaño 12.5 x 20 cm.

Encontramos en TARINGA el listado de las 100 mejores obras literarias.

Si prefieres puedes ir directamente al siguiente link:

http://www.taringa.net/posts/arte/17828995/Las-mejores-100-obras-literarias.html

1.- 100 años de soledad.

Gabriel García Márquez.

Es la novela por excelencia del realismo mágico latinoamericano. García Márquez no sólo construye una ciudad (Macondo) sino un mundo lleno de nuevas posibilidades narrativas.

2.- 1984.

George Orwell.

Una novela clásica moderna de la Utopía Negativa. Orwell describe una sociedad totalitaria en la que el gobernante supremo y omnipresente es Big Brother. 1984 habla del poder del gobierno y su necesidad de control.

3.- Alexis Zorba, el griego.

Nikos Kazantzakis.

Cuenta la historia de un anciano minero griego enamorado de la vida. Una de las novelas más significativas de la obra del famoso autor griego. Además, fue la base para una exitosa versión cinematográfica.

4.- Amadís de Gaula.

Anónimo.

Cuatro capítulos de acciones violentas mezcladas con sentimientos cortesanos y más de 300 personajes que conquistan al lector a través de aventuras heroicas e historias de caballería que hace siglos establecían las reglas de sociedad.

5.- A sangre fría.

Truman Capote.

Poderosa historia de un asesinato sin piedad. Un respetado granjero de Kansas, su esposa y sus dos hijos adolescentes son brutalmente asesinados por dos ex-convictos. La historia penetra en sus mentes criminales mientras los sigue por sus desventuras en México y Estados Unidos. Un clásico de la novela policial.

6.- Bola de sebo y 22 cuentos completos.

Guy De Maupassant.

Este famoso cuentista francés presenta personajes psicológicamente bien trazados que reflejan irónicamente la hipocresía burguesa del siglo XIX. Es la historia de una cortesana que viaja en una carroza con unos burgueses que critican su condición y no reconocen sus sentimientos y acciones.

7.- Catedral.

Raymond Carver.

Una recopilación de 12 relatos que da como resultado uno de los libros más interesantes de la narrativa estadounidense de las últimas décadas y que demuestra por qué su autor es el maestro por excelencia de esta forma narrativa reconocida en todo el mundo.

8.- Confesiones de una máscara.

Yukio Mishima.

Uno de los libros más representativos de la literatura japonesa del siglo XX. La novela contiene rasgos autobiográficos y narra la historia de un joven estudiante durante el Japón de la Segunda Guerra Mundial, quien descubre poco a poco su homosexualidad.

9.- Crimen y castigo.

Fiódor Dostoyevski.

Un texto que ha definido la estructura de la novela. La trama plantea la lucha entre el bien y el mal para plasmar, con artificio, la capacidad que tiene el hombre de escoger. Habla de la inapelable libertad que siempre implica rezagar algo vigente.

10.- Crónica de la intervención.

Juan García Ponce.

Novela de uno de los escritores más reconocidos en los últimos tiempos. Aun cuando su obra es más conocida, esta obra sobresale por su intensidad y ambición estéticas.

11.- Crónicas marcianas.

Ray Bradbury.

La tierra se encuentra en extinción y la única salida es la colonización de Marte. Sin embargo, los terrícolas se encuentran con una civilización marciana que se interpondrá a sus intenciones, llevando a la raza humana a final. Una excelente muestra de ciencia ficción.

12.- Cuentos completos.

Juan Carlos Onetti.

Una buenísima recopilación de los cuentos de este gran autor uruguayo. “Yo quiero expresar nada más que la aventura del hombre”, afirmó el escritor; y este libro es muestra de esa intención, fielmente retratada en narraciones llenas de vida.

13.- Decameron.

Giovanni Boccaccio.

Una muestra de la maravillosa literatura del Renacimiento italiano, escrita entre 1350 y 1355. Está compuesta por 100 cuentos agrupados en 10 jornadas y contados por 10 jóvenes que huían por medio de la imaginación de la peste que azotaba Florencia.

14.- Deseo.

Elfriede Jelinek.

Acreedora del Premio Nobel de Literatura 2003, esta autora austríaca poco conocida en nuestro país asombra con narrativa cruda y llena de erotismo, una fuerte crítica a la placidez de la burguesía, a su respetabilidad y a su supuesta liberación sexual.

15.- Cuentos memorables según Jorge Luis Borgues.

Jorge Luis Borgues.

Borgues, autor imprescindible y culto lector, recomienda dos cuentos clave para toda biblioteca: Los regalos perfectos, de O’Henry, y Donde el fuego nunca se apaga, de May Sinclar, del cual señala: “elegí este cuento en gracia de su poca notoriedad y de su valor indudable”.

16.- Drácula.

Bram Stoker.

Nunca antes una historia de vampiros había sido tan relatada como en este caso. Es la vida del Conde Drácula, un vampiro incapaz de amar a cualquier ser humano, con excepción de una bella mujer. Ideal para los amantes del terror.

17.- El Aleph.

Jorge Luis Borgues.

En esta narración y en las demás que constituyen este libro, el erudito argentino le otorga a la fantasía su máxima expresión. Con un estilo dócil y culto, se le considera uno de los autores más importantes de la lengua española y su obra completa es imprescindible.

18.- El amante.

Marguerite Duras.

Una novela escrita con sencillez y delicadeza narrativa. Cuenta la historia de amor entre una joven de 15 años y un rico comerciante chino de 26. Un romance lleno de contraposiciones que se desarrolla en Indochina y que logra tocar la fibra sensible del lector con sus tonos apasionados y escandalosos.

19.- El cantar de los nibelungos.

Anónimo.

Una leyenda medieval que expresa el alma de un pueblo que comienza a descubrir su individualidad. Desde Alemania y los países nórdicos llegan historias de héroes, caballeros, damas y amor cortés. Un cantar transmitido oralmente que plasma pasiones de la condición humana.

20.- El color que cayó del cielo.

Howard Phillips Lovecraft.

Una narración de horror que devela los niveles menos explorados del alma humana, a través de un estilo delicado y altamente recomendable para los amantes del género.

21.- El Conde de Montecristo.

Alejandro Dumas.

Un hombre inocente es encarcelado y la necesidad de venganza lo lleva a tramar un brillante plan. Durante 13 años espera el momento para restablecer su honor. Un clásico de aventuras, honor y venganza.

22.- El corazón de las tinieblas.

Joseph Conrad.

Una historia de viaje. Marlow siente que debe conocer a Kurtz y hace todo lo posible para lograrlo, incluso aventurarse río arriba. Soportando incidentes pavorosos, se revelan terroríficas profundidades de la corrupción humana. De la página al lector se transmiten sensaciones tétricas que le impiden abandonar la lectura.

23.- El evangelio según Jesucristo.

José Saramago.

Una obra controversial del portugués ganador del Premio Nobel. Jesucristo como hombre común y corriente que lleva una vida desprendida en la que disfruta de su relación amorosa con María Magdalena. Un libro que lleva al lector a deliberar sobre la fe y la espiritualidad.

24.- El extranjero.

Albert Camus.

Novela existencialista en la que el personaje central, Mersault, refiere al lector su historia, no la de sus sentimientos ni su razón, sino la de su imposible destino. En sus páginas el realismo logra la perfección. Título capital de Camus y un clásico de la literatura contemporánea.

25.- El extraño caso de Dr. Jeckyll y Mr. Hyde.

Robert Louis Stevenson.

Extraños sucesos que ocurren en torno a dos figuras extrañamente opuestas pero que parecen estar relacionadas, dan como resultado una de las obras cumbres de la literatura de terror. Relato apasionante de intriga y misterio en el que Stevenson, plantea una historia de autodestrucción que crítica a la sociedad de su tiempo.

26.- El gato negro y otros relatos.

Edgar Allan Poe.

Esta selección conglomera algunos de los mejores cuentos de este reconocido autor estadounidense, inventor para muchos, del género policial. Su literatura ha incursionado antes que ninguna otra en la mente del hombre de manera inigualable.

27.- El gran Gatsby.

  1. Scott Fitzgerald.

Un clásico norteamericano del siglo XX. La historia de amor entre el nuevo rico Jay Gatsby y la bella Daisy Buchanan refleja una época de posibilidades y aspiraciones. Capturando a la sociedad de su momento. Fitzgerald habla de la Era del Jazz, las fiestas interminables y el poder del dinero.

28.- El hombre de la arena.

E.T.A. Hoffman.

Son 13 cuentos que van de lo tenebroso a lo aterrador. En ellos se refleja el espíritu libre y vigoroso de un agudo conocedor tanto de los trasfondos de la sociedad de su tiempo como del ser humano.

29.- El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha.

Miguel de Cervantes Saavedra.

Tomo I y Tomo II. La máxima obra literaria que ha dado el idioma español. Don Quijote es el personaje que encarna la cordura dentro de un mundo irracional o lo contrario, la irracionalidad dentro de un mundo cuerdo. Esta obra maestra, primera novela moderna, resulta obligada.

30.- El llano en llamas.

Juan Rulfo.

En este libro, que consta de 17 relatos, el autor jalisciense emprende la crónica de un país por medio de la gente que lo habita. Mediante un lenguaje exquisito que celebra la vida, la muerte y el silencio, se convierte en un tomo de narración universal imposible de ignorar.

31.- El lobo estepario.

Herman Hesse.

Está considerada como la obra maestra de este autor alemán. El protagonista de la historia es un hombre solitario e incomunicado cuya personalidad refleja los vicios y virtudes de la humanidad. Se pone al descubierto la carga trágica y el incierto destino de la condición humana.

32.- El maestro y Margarita.

Mijaíl Afanasievich Bulgákov.

Una revisión de las historias de Fausto y Pontio Pilatos que expone la vida soviética de 1930 de un modo tan feroz que fue prohibida hasta los años 60. El diablo llega a Moscú acompañado de una bruja desnuda y un gato que ama el ajedrez y el vodka. Una novela de profundidad filosófica que no pierde nunca de vista el humor.

33.- El nombre de la rosa.

Umberto Eco.

El monje Guillermo llega a la Abadía del norte a investigar los asesinatos misteriosos que han sucedido. La descripción maravillosa de una biblioteca recóndita, de monjes leyendo en silencio y muriendo de forma extraña. Un trabajo que transporta a una época de monasterios y secretos.

34.- El ojo de Alá y otros cuentos.

Rudyard Kipling.

El extraño encantamiento que une a una mujer con su gran amor o una casa que provoca una rara depresión, son sólo ejemplos delos cinco relatos que incluye este libro, cuyo común denominador es la extraordinaria creatividad. Su poder de observación nos brinda bellas descripciones de la naturaleza y delinea a la perfección la personalidad de sus personajes.

35.- El perfume.

Patrick Suskind.

La historia de un asesino que vive en un mundo de olores. Para conseguir favores de las damas de la alta sociedad, Jean Baptiste Grenouille crea un perfume extraño que subyuga la voluntad de quien lo huele. Para hacer el perfume, debe de conseguir fluidos corporales de mujeres vírgenes, el perfumista no lo piensa dos veces y se convierte también en asesino.

36.- El reino de este mundo.

Alejo Carpentier.

Lo real-maravilloso, como el mismo autor lo denominó, y que resalta lo fantástico que existe en la realidad de las tierras latinoamericanas, cobra vida en esta novela de gran viveza y musicalidad que mezcla la verdad histórica con la fantasía. Pieza maestra del autor cubano.

37.- El retrato de Dorian Gray.

Oscar Wilde.

Dorian Gray quiere mantener su belleza y juventud para siempre, por lo que vende su alma al diablo. Una historia clásica que pone en tela de juicio la vanidad y otras actitudes relacionadas con la corrupción moral del siglo XIX.

38.- El ruido y la furia.

William Faulkner.

Cuatro capítulos, cada uno narrado por un personaje distinto, que constituyen a los Compson. Tragedia familiar descrita detalladamente por medio de monólogos interiores y libre fluir de conciencia. Una novela que causó reacciones distintas e miles de críticos literarios.

39.- El tambor de hojalata.

Gunter Grass.

La novela más célebre del autor, narra las desventuras de Oscar Matzerath, quien decide dejar de crecer a los tres años de edad para expresar su repudio al mundo de los adultos. Los golpes a su tambor son un misterioso ritual que muestra un universo grotesco, donde lo real y lo fantástico entrecruzan sus fronteras.

40.- El túnel.

Ernesto Sábato.

Delirante historia de amor entre Juan Pablo Castelar y María, en la cual el protagonista cuenta desde la prisión los detalles de esta relación y su desafortunado final. Es la consagración literaria del escritor argentino y una de las novelas latinoamericanas obligadas.

41.- El viejo y el mar.

Ernest Hemingway.

Relato fundacional de la narrativa norteamericana. Un hermoso texto al que se le puede dar diferentes lecturas. Construida casi al modo de una parábola, es una elegía al coraje y el combate contra la naturaleza.

42.- En busca del tiempo perdido.

Marcel Proust.

Obra cumbre de la literatura francesa del siglo XX. Un hombre común despierta y, al desayunar, remoja una magdalena en su café. Esto desata su memoria y el tiempo empieza a jugar por medio de transportaciones. Con descripciones deliciosas y un prodigioso lenguaje, el lector viaja en el tiempo de la mano del personaje.

43.- En el camino.

Jack Kerouac.

Una novela del célebre autor estadounidense que resulta indispensable para acercarse a la Generación Beat. En ella se plasma la filosofía de la existencia libertaria del autor. Es una extraordinaria narración contracultural, casi marginal.

44.- Eneida.

Virgilio.

Por medio de la musicalidad y equilibrio métrico, esta obra es considerada como modelo de perfección literaria. Un clásico escrito entre el 29 y 27 a.C. en el que se cuenta la historia del retorno victorioso de un heredero romano. Eneas huye de Troya después de la devastación de la ciudad y con un grupo de troyanos se enfrenta a su destino y a los dioses hasta que logran restablecer la metrópolis.

45.- Fiasco. El fracaso.

Imre Kertész.

Novela del escritor húngaro, galardonado con el Premio Nobel de 1992 2002, en la cual dibuja un paisaje en el que la realidad y la ficción se entrelazan por medio de un personaje que vive en el denso ambiente dictatorial del estalinismo y su experiencia de escribir a contracorriente.

46.- Fausto.

Goethe.

Es la médula de la obra de este escritor alemán. Un recorrido por los cielos, la tierra y la profundidad de lo subterráneo. Uniendo realidad, símbolo, utopía, magia, ciencia y verdad, Goethe plantea su preocupación como hombre universal planteando ideas sobre el destino, dios y los demonios.

47.- Frankenstein o el moderno Prometeo.

Mary W. Shelley.

La historia del científico que, con extremidades de diversos muertos, confeccionó una forma humana, o mejor dicho, un monstruo. A pesar de su ansiedad por amar y recibir simpatía, es rechazado, por lo que busca hacer todo el daño posible a quien lo creo. Una novela de fantasía macabra y terror que se ha convertido en leyenda.

48.- Grandes esperanzas.

Charles Dickens.

Obra que muestra la destreza histriónica del autor inglés y, como su nombre lo indica, de esperanzas, amor y desilusión mediante personajes que son detallados magníficamente a través de un realismo deleitable.

49.- Hotel Savoy.

Joseph Roth.

Una de las novelas más importantes de este escritor. Concentra un microcosmos en un edificio de siete pisos. Cuando un joven judío es liberado después de permanecer tres años como prisionero de guerra, el azar lo lleva a hospedarse en este hotel. Una narración donde prolifera la confusión y la nostalgia.

50.- Justine o los infortunios de la virtud.

Donatien Alphonse François de Sade, Marques de Sade.

Es muy difícil explicar o ubicar con precisión la obra de este autor en la historia de la literatura y del pensamiento filosófico. Aquí se plasman a la perfección sus cualidades narrativas por medio de escenas eróticas y excitantes que escandalizaron a la sociedad de su tiempo y que continúan siendo breviario erótico hilarante.

51.- La ciudad y los perros.

Mario Vargas Llosa.

Situada en un colegio militar de un país subdesarrollado, esta novela retrata un sistema que genera un universo de traiciones y lealtades donde el machismo y la brutalidad surgen como rasgos principales. Un autor imprescindible de la narrativa latinoamericana.

52.- La divina comedia.

Dante Alighieri.

Obra clave del Renacimiento italiano y fundadora de una nueva narrativa mundial. Dividida en tres partes: infierno, purgatorio y cielo, es un viaje alegórico por el alma humana.

53.- La gallina degollada.

Horacio Quiroga.

El uruguayo presenta cuentos maravillosamente escritos sobre fantásticas situaciones llenas de intensidad dramática. La gallina degollada cuenta la historia de cuatro hermanos mentalmente disminuidos que observan a la sirvienta degollando a una gallina y copian el acto, haciendo lo mismo con su hermana.

54.- La Ilíada.

Homero.

Es la primera obra conocida del autor griego, de cuya persona se tiene poca información. La Ilíada data de los años 700 a.C. y narra la batalla de los romanos por ocupar Troya, donde conviven divinidades con seres terrenales. Un clásico de clásicos que no pierde ni perderá actualidad.

55.- La insoportable levedad del ser.

Milan Kundera.

Historia de celos, sexo, muerte y traición, en otras palabras, una novela de amor. Las vidas de los personajes se entrelazan con fabulosa pericia y el autor checo consigue no sólo una reflexión filosófica sino la transmisión exacta de emociones.

56.- La metamorfosis.

Franz Kafka.

Una mañana, Gregorio Samsa despierta convertido en un escarabajo; este hecho da paso a una de las narraciones más significativas del siglo XX por si innovación y perfección narrativa. El universo kafkiano representa la realidad del mundo totalitario en el que lo palpable se vuelve irreal.

57.- La montaña mágica.

Thomas Mann.

Desde las experiencias en un sanatorio, este autor alemán, acreedor al Premio Nobel de Literatura en 1992, retrata los problemas que la Gran Guerra hacia latentes, así como una visión profunda y acertada del mundo contemporáneo.

58.- La muerte de Artemio Cruz.

Carlos Fuentes.

Artemio Cruz es condenado a su cama cuando es ya inevitable su muerte. Las reflexiones que hace sobre su vida, el tiempo y sus deseos lo llevan a describir a la sociedad en la que vive y a las personas que lo rodean. Una de las mejores novelas de este reconocido escritor mexicano en donde se refleja un estilo violento y bello.

59.- La muerte de Ivan Ilych.

León Tolstoi.

Novela corta en la que el escritor ruso pone en tela de juicio dos tipos de vidas: la artificial – representada por la sociedad y sus relaciones materialistas – y la auténtica – marcada por la compasión y empatía -. Un viaje por la Rusia del siglo IX que comienza con la muerte del personaje principal, un hombre común, y lo que ésta ocasiona en aquellos que le conocieron.

60.- La náusea.

Jean Paul Sartre.

La historia de un escritor, Antoine Roquentin, quien se enfrenta a la idea de la existencia y cómo percibe su propia vida según los terroríficos objetos que lo rodean. Estas cosas lo amenazan de una manera siniestra y le provocan náusea. Novela existencialista y de observaciones detalladas de la vida. Un clásico filosófico.

61.- La Odisea.

Homero.

Relato mítico y reconstruido en todos los escenarios literarios posibles del siglo XX. Esta epopeya es la base de gran parte de la narrativa occidental. La Odisea representa, entre otras cosas, la lucha por el retorno a casa.

62.- La oveja negra y demás fábulas.

Augusto Monterroso.

Las famosas fábulas del ganador del Premio Príncipe de Asturias. Un libro escrito con humor cruel y de forma aparentemente ligera en el que se abordan temas trascendentales y se habla de las debilidades humanas. Fábulas de sorpresa y con intenciones entre líneas.

63.- La piel de Zapa.

Honorato de Balzac.

Un relato fantástico de personajes exhibidos por su psicología. La piel de Zapa es un talismán que permite a quien lo posee satisfacer todos sus deseos. Por medio de este objeto se presenta la filosofía de vida y las reflexiones sobre la condición del hombre de este gran autor del siglo XIX.

64.- La sabiduría del Padre Brown.

Gilbert Keith Chesterton.

Una de las más grandes y primeras narraciones policiales, en la que el autor inglés da muestra de su maestría con la prosa y el uso de paradojas y suspenso.

65.- La senda del perdedor.

Charles Bukowski.

Escrito desde la desilusión del sueño americano, con un lenguaje simple, directo, casi hiriente, este libro refleja una civilización desencantada y perdida. Es la historia de un antihéroe y su búsqueda por sobrevivir.

66.- La señora Dalloway.

Virginia Woolf.

Una mujer madura sale a comprar flores para la fiesta que va a brindar por la noche. Ese día de junio, la Sra. Dalloway se encuentra y desencuentra, al igual que los demás personajes de la novela, demostrando la fuerza narrativa del monólogo interior. Marca un parte aguas en la literatura universal.

67.- La tabla periódica El sistema periódico.

Primo Levi.

Relato autobiográfico del químico y escritor italiano que narra su vida a través de ejemplos de grupos de sustancias de la tabla periódica. Su lenguaje es simple y rico en analogías.

68.- Las aventuras de Sherlock Holmes.

Sir Arthur Conan Doyle.

Gracias a esta pieza, este doctor y escritor estableció de forma definitiva la fórmula de la novela policial, adelantándose con este texto, que narra diferentes aventuras del detective, a su propio tiempo.

69.- La batallas en el desierto.

José Emilio Pacheco.

Asombrosa narración sobre un niño que crece, evoluciona y falsea junto con la Ciudad de México. Es la presentación de una urbe que marcó a una generación y que forma parte de nuestra historia. Un juego de niños análogo a la situación política y social del México del siglo XX.

70.- Las ciudades invisibles.

Ítalo Calvino.

El diálogo entre Marco Polo – mercader veneciano – y Kublai Kan – emperador tártaro – es la base de estos relatos entre constructores y visitantes de ciudades invisibles. Al final, el lector desea ver, sólo por un instante, alguno de estos espacios. Un clásico del siglo XX que ha perfilado la literatura tanto neorrealista como alegórica.

71.- Las metamorfosis.

Ovidio.

Desenvolviendo argumentos mitológicos, este libro pretendía ser un poema científico y filosófico. Una historia del Universo que presenta una trama labrada por evocaciones a los autores griegos, romanos, clásicos y alejandrinos.

72.- Las mil y una noches.

Anónimo.

La obra más representativa de la literatura oriental y un clásico de las letras universales. Es un texto único que se nutre de 1001 historias narradas en el mismo número de noches por la hija del visir, Scherezada, quien debe mantener siempre vivo el interés del cruel sultán, y así con su creatividad, astucia, sabiduría, lograr salvar un día, cada noche.

73.- Lazarillo de Tormes.

Anónimo.

El ir y venir de un pícaro que vive aventuras llenas de humor. Uno de los primeros personajes traviesos que se sale con la suya hasta que es alcanzado por la reglas morales. Un clásico del Siglo de Oro español que marca una tendencia literaria.

74.- Lazos de familia.

Clarice Lispector.

“Yo escribo como quien sueña”, afirmó la genial escritora brasileña y así, esta recopilación de cuentos resulta ser no sólo una serie de narraciones idílicas sino un paseo por los recónditos de la mente humana.

75.- Los hermanos Tanner.

Robert Walser.

La primera y más celebrada novela del autor suizo, retrata con excepcional intensidad el perfil errante del escritor, uno de los novelistas que más influencia ha ejercido en el mundo de las letras alemanas.

76.- Los miserables.

Víctor Hugo.

Un hombre condenado a prisión por robar una rebanada de pan busca asilo con un obispo. A pesar de que intenta robar a su salvador, éste le perdona y le recompensa. Así comienza una historia ya clásica de guerra, honor, nacionalismo, perdón y libertad.

77.- Los mejores relatos.

Rubem Fonseca.

Es la recopilación de toda la obra narrativa corta de este gran autor brasileño; por medio de la ironía y la crudeza retrata lo que en palabras de su traductor (Romeo Tello Garrido) es “la problemática existencia del hombre en las sociedades modernas”.

78.- Los propios dioses.

Isaac Asimov.

Este científico ruso resulta ser uno de los grandes escritores de ciencia ficción y en esta historia demuestra sus cualidades narrativas al crear un mundo que rebasa los límites de lo imaginable.

79.- Una cuestión personal.

Kenzaburō Ōe.

Una obra esplendida de uno de los autores más representativos de la literatura japonesa. En ella, aborda magníficamente la crisis existencial, la historia y la identidad cultural.

80.- Lolita.

Vladimir Nabokov.

Humbertus, escritor, le renta un cuarto a Charlotte Haze y se enamora de su hija de 14 años: Lolita. Una apasionada historia erótica que fue prohibida a mediados del siglo XX y que se ha convertido en una referencia obligada de una pasión transformada en pesadilla.

81.- Memorias de Adriano.

Marguerite Yourcenar.

La novela más famosa de la autora europea, nacionalizada estadounidense y, sin duda, una de las más elogiadas por la crítica. Maravillosa narración que se basa en la historia, una autobiografía novelada del emperador romano, bajo la forma de cartas escritas por éste a su sobrino.

82.- Michael Kohlhaas y otras narraciones.

Heinrich Wilhelm von Kleist.

Novela decimonónica sobre las tradiciones de los Länders (siglo XVI). Una invitación a la reflexión sobre la idea de igualdad y las infamias hechas en nombre de la justicia. Kohlhaas es el protagonista que inicia una guerra en contra de un acto temerario llevado a cabo por el representante de la autoridad y la ley.

83.- Madame Bovary.

Gustave Flaubert.

Excelente representación del realismo francés del siglo XIX, esta historia es muy bien conocida de amor imposible, desdicha y muerte, todavía vigente por su fuerza y maestría.

84.- Manhattan Transfer.

John Dos Passos.

Visión panorámica de la vida en Nueva York entre 1980 y 1925. Gran obra de este autor norteamericano representante de la Generación Pérdida, cuyas novelas – amargas y profundamente impresionistas – atacan la hipocresía y el materialismo de los Estados Unidos entre las dos guerras mundiales.

85.- Moby Dick.

Herman Melville.

Este autor es considerado uno de los mejores prosistas en lengua inglesa y en ésta, su obra más reconocida, el tema central es el conflicto entre un capitán y la gran ballena blanca que le arrancó la pierna. La obra sobrepasa la aventura y se convierte en una alegoría sobe el mal incomprensible representado por la ballena, y la maldad simbolizada, también por el capitán Ahab.

86.- Nana.

Emile Zolá.

Nana es una actriz que logra conquistar a su público con su presencia. Además, es una reconocida concubina que tiene varios amantes. Zolá presenta a su heroína para hacer una fuerte crítica a la Francia de principios del siglo XIX, caracterizada por el exceso sexual y político. Una narración detallada que mezcla ideas científicas con las sociales.

87.- Niebla.

Miguel de Unamuno.

Una novela que su autor califica como “malhumorada”. La historia que cuestiona la realidad del escritor como participante de la ficción y la del personaje como ser vivo inmortal. Un libro en el que el lector recrea la narrativa y donde el acto de leer es la única realidad.

88.- Otra vuelta de tuerca.

Henry James.

La obra de James se caracteriza por su ritmo pausado y la descripción sutil de los personajes, más que por las historias complicadas. Sus libros son los modelos de la novela objetiva psicológica y retratan por lo general un mundo ocioso: este es un excelente ejemplo de su vasta obra.

89.- Paradiso.

Lezama Lima.

Una de las obras más importantes de la narrativa latinoamericana. Su riqueza narrativa, complace hasta el crítico más exigente. Es una novela poética que narra los sucesos desde la memoria del personaje. “Es una invitación a la sabiduría”, apunta el escritor Cintio Vitier.

90.- Pedro Páramo.

Juan Rulfo.

Un clásico de la literatura mexicana por su vigencia y universalidad. Alguna vez, un desconocido le señalo a Jorge Luis Borges que pareciera que todos en el libro son hermanos, ya que todos en el pueblo se llaman Páramo, a lo cual Borges respondió: “el lector ya sabe que ha entrado en un texto fantástico, cuyas indefinidas ramificaciones no le es dado prever pero cuya gravitación lo atrapa”.

91.- Poema de Mio Cid.

Anónimo.

Este cantar es la primera obra extensa de la literatura española y el único cantar épico de la Edad Media hispánica. La historia de un héroe desterrado injustamente de Castilla que debe recuperar su honra para regresar a su tierra. Por medio de actividades guerreras el lector se sumerge en un mundo de reyes y guerras.

92.- Rayuela.

Julio Cortázar.

Dividida en dos partes esenciales y colmada de capítulos, esta maravillosa novela nos transporta al mágico París de principios del siglo XX. La profunda historia de amor que narra con maestría, así como la agudeza de sus afirmaciones y la construcción de todos los personajes dan como resultado una obra maestra de la narrativa latinoamericana moderna.

93.- Romeo y Julieta.

William Shakespeare.

Cuenta la historia de dos jóvenes enamorados que, a pesar de la oposición de sus familias, rivales entre sí, deciden luchar por su amor hasta el punto de casarse de forma clandestina; sin embargo, la presión de esa rivalidad y una serie de fatalidades conducen al suicidio de los dos amantes

94.- Rojo y negro.

Henri Beyle, más conocido como Stendhal.

En esta novela, el escritor realista francés analiza su sociedad contemporánea a través de la mirada de Julien Sorel, un ambicioso joven de provincia que se abre camino en la vida, primero como soldado y más tarde como sacerdote. Un personaje alejado de la sociedad de la sociedad y enfrentado a las imposiciones e ideales de ésta. Con frecuencia se dice que ambos personajes son retratos parciales del propio autor.

95.- Tres novelas.

Mariano Azuela.

En estas tres narraciones cortas, como en el resto de su obra, este reconocido autor brinda una idea clara y tangible de lo mexicano. En sus textos, se puede percibir el sabor de la patria. Un título imprescindible en toda biblioteca.

96.- La trilogía de Nueva York.

Paul Auster.

Uno de los libros más reconocidos de Auster en el que demuestra su habilidad al estructurar historias en las que los personajes se confunden entre sí.

97.- Trópico de cáncer.

Henry Miller.

Una de las obras más perfectas y prestigiosas en lengua inglesa que fue censurada por casi 30 años y que enfrentó más de 60 juicios. Miller presenta un monólogo de su estancia en París a principios de 1930. Una de las novelas más controversiales que habla de sexo y critica comportamientos humanos de sectores conservadores de la sociedad.

98.- Ulises.

James Joyce.

La obra maestra del afamado escritor irlandés. Basada en La Odisea de Homero, el texto abarca 24 horas de la vida de Leopold Bloom y Stephen Dedalus. Cuando los personajes se encuentran la obra llega al clímax de una búsqueda simbólica y la conciencia. Un monólogo interior que fue prohibido, y por lo tanto no pudo publicarse sino unos años después de su escritura. Un texto complejo que marcó la historia de la literatura universal.

99.- Un mundo feliz.

Aldous Huxley.

Una narración extraordinaria y reflexiva mediante una visión pesimista del presente que gira en torno al mundo del futuro en el que una droga llamada Soma se convierte en el personaje principal de la obra, anestesiando a todos los habitantes del mundo.

100.- Viaje al centro de la tierra.

Julio Verne.

El profesor Lidenbrock traduce unas escrituras y determina que existen unas vías que lo llevarán al centro de la Tierra. Para encontrar la verdad decide bajar por el cráter de un volcán extinguido. Un clásico de aventuras apasionantes y una narrativa de excursiones.

La mayoría de los libros no los he leído, pero se me hizo útil esta información. Pueden elegir leer el que gusten. TARINGA

En Biblioteca de Escuelita Itinerante disponemos de la mayoría de los títulos (Ir a Bibilotecas del menú) o solicite directamente para disponer vía email.

Círculo de lectura

Circulos de lectura 3456La llave mágica el conocimiento es la lectura

Organicemos nuestro Círculo de Lectura

¿Cómo?…

 Reuniendonos dos, tres, cuatro o más amigos o, tambien, puede ser en el interior de la familia, y decidiendo un programa de lectura. Tal como se explica a continuación:

¿Qué es círculo de lectura?

Una asociación de personas que voluntariamente realizan acciones de lectura y afines.

¿Quiénes lo componen el círculo de lectura o club de lectura?

Personas (niños, jóvenes, adultos) persuadidas de promover lecturas

¿Cómo se organiza?

A convocatoria de los organizadores en sesión extraordinaria de conformación, con las siguientes acciones:

¨ Levantar lista de participantes:

¨ Designar directivos: Coordinador y Relator (básicamente). El Coordinador: conduce sesiones, estructura agenda, gestiona y sirve de enlace con otros círculos o clubs, u otros organismos. El Relator es responsable del registro de participantes, de actas, acuerdos y correspondencia.

¨ Determinar rol de sesiones.

¨ Acordar tema o temas de lectura

¨ Seleccionar bibliografía.

¿Cómo se realizan la sesiones?

¨ Según decisión del grupo: día y hora y tiempo de sesión (Para adquirir disciplina debe observarse puntualidad en día y hora señalados),

¨ Control de asistencia;

¨ Comentario de texto leído en sesión anterior;

¨ Lectura de texto seleccionado. (Cada participante lee un párrafo, o un trozo o una página de texto según convenga el grupo o lee un solo participante en la toda la sesión, en voz alta);

¨ Opinar sobre tema de texto (Cada participante debe expresarse o hacer preguntas);

¨ Debatir sobre personajes, paisajes u otros aspectos del texto leído.

¿Qué se logra en el Círculo o Club de lectura?

¨ Estimulos para la lectura (En voz alta -modular voz– o silenciosa).

¨ Comunicación clara y mutua.

¨ Libertad a equivocase sin miedo.

¨ Correr riesgos e ír hacia delante.

¨ Sentírse realizado y crecer.

¨ Estar abiertos a nuevas ideas.

¨ Procurar siempre lo posible.

¨ Aprender cosa nueva en cada lectura

¨ Saber que se está creando algo con valor.

¨ Asumir responsabilidades

¨ Trabajar en cooperación unos con otros.

¨ Pacientes en trabajo de conjunto y espacios y momentos de disfrute, socialización y libertad;

¨ Practicar lectura.

¨ Desarrollar memoria y ampliar vocabulario.

¿Tiempo de duración?

Indefinido o periódico, según decisión de los miembros del Círculo o Club de Lectura.

La lectura significa

ampliar vocabulario,

desarrollar memoria,

precisar términos,

dinamizar la vida

 “Adquirir el hábito de la lectura y rodearnos de buenos libros es construirnos un refugio moral, que nos protege de casi todas las miserias de la vida”.  Somerset Maugham
La Lectura , coloquio íntimo con el autor, reivindica su permanente función exquisitamente formativa como factor esencial de autorrealización de la persona.

Los Círculos de Lectura o Clubes de Lectura recibirán de Escuelita Itinerante (promotor de círculos o clubes de lectura) el boletín de periodicidad mensual, con información de materiales de lectura, funcionamiento de círculos o clubes de lectura.

La Escuelita Itinerante tiene, al presente vía Internet, acceso a amplia bibliografía: diez mil títulos, de más de dos mil autores. Una biblioteca propia cerca de 500 títulos.

 

 

La democracia

Ejercicio de la democracia.

Los conceptos de libertad, igualdad, fraternidad, democracia, participación, derechos, los conocemos en sus aspectos generales. Además, son vigentes en todas las sociedades o en organizaciones sociales. Pero, la vigencia o aplicación de los mismos está limitado por los poderes constituidos, más propiamente por la voluntad de los que tienen el poder y orientan su funcionamiento a sus intereses: políticos, economicos, ideológicos o simplemente deseos.

El ejercicio de los derechos es función del conjunto de la sociedad. Además, los derechos están “presentes” y hay que ejercerlos.

Los derechos no son dádica de nadie, nadie los otorga, no hay padrinos, no hay propietarios.

Así la democracia está presente y hay que ejercerlo, tal como se definen en sus gneralidades, como se anota:

El concepto conocido en español como democracia tiene sus bases en el antiguo griego y se forma al combinar los vocablos demos (que se traduce como “pueblo”) y kratós (que puede entenderse como “poder” y “gobierno”). La noción comenzó a ser empleada en el siglo V a.C., en Atenas.

En la actualidad, se entiende que la democracia es un sistema que permite organizar un conjunto de individuos, en el cual el poder no radica en una sola persona sino que se distribuye entre todos los ciudadanos. Por lo tanto, las decisiones se toman según la opinión de la mayoría.

También se entiende como democracia al conjunto de reglas que determinan la conducta para una convivencia ordenada política y socialmente. Se podría decir que se trata de un estilo de vida cuyas bases se encuentran en el respeto a la dignidad humana, a la libertad y a los derechos de todos y cada uno de los miembros.

Para que exista una democracia real, de cualquiera de los tipos antes mencionados es necesario que se cumplan ciertas leyes: soberanía popular, libertad e igualdad. Las tres palabras que definen este estilo de vida representado por un gobierno escogido por los ciudadanos.

«La capacidad del hombre para la justicia hace la democracia posible, pero la inclinación del hombre hacia la injusticia hace a la democracia necesaria» Reinhold Niebuhr

Fuente: http://www.culturizando.com/democracia

Triple Representatividad

Avances o retrocesos, todo depende del cristal con que se mira. Para nuestro entender las relaciones de producción actuales responden a los principios del capitalismo o modo de producción capitalista, en el mismo los propietarios de los medios de producción son El partido o los miembros del partido y los trabajadores los que desarrollan la producción.

“Triple representatividad” es el manifiesto del PCCh en el nuevo siglo

. Frente a los profundos cambios que han tenido lugar en los ámbitos doméstico e internacional, se impone llevar a la práctica de forma consecuente los principios de la “triple representatividad”. Al hacerlo, nuestro Partido se mantendrá en sintonía con las corrientes progresistas mundiales, aglutinará a todas las etnias del país y conducirá al pueblo en el aprovechamiento de las oportunidades y el enfrentameinto a los desafíos, cumpliendo satisfactoriamente con estas tres grandes tareas históricas.
Los principios son los siguientes:
” El PCCh debe ser fiel representante de las demandas que plantea el desarrollo de las fuerzas productivas sociales avanzadas de China, del rumbo que ha de tomar su cultura avanzada y de los intereses fundamentales de sus masas populares más amplias),
“Triple representatividad” es el manifiesto del PCCh en el nuevo siglo
En un programa noticioso, transmitido en fecha reciente por la Televisión Central, se destacó el pensamiento de la “triple representatividad”, considerando que en menos de dos años el mismo se ha convertido en el manifiesto del Partido Comunista de China (PCCh), el mayor partido gobernante del mundo, frente al nuevo siglo, que guía a la acción hacia la gran revitalización de la nación china.
El reportaje cita el mensaje del Secretario General del Comité Central del PCCh Jiang Zemin: “Al pasar revista a la trayectoria de la lucha y las experiencias básicas obtenidas durante 80 años y mirar en perspectiva a las arduas tareas y el brillante porvenir que depara el nuevo siglo, nuestro Partido debe continuar a la altura de los tiempos y dirigir al pueblo en marcha victoriosa. Es decir, el PCCh debe ser fiel representante de las demandas que planeta el desarrollo de las fuerzas productivas sociales avanzadas de China, del rumbo que ha de tomar su cultura avanzada y de los intereses fundamentales de sus masas populares más amplias”.
Según el reportaje, desde las orillas del río Helongjiang cubiertas por la nieve en el norte hasta los bosques de cocoteros siempre verdes en el sur, y desde las aldeas pesqueras junto a las aguas verdes de la provincia de Shandong en el este hasta la elevada meseta Qinghai-Tíbet en el oeste, millones de cuadros dirigentes del Partido han entrado en las grandes y pequeñas fábricas y minas, barrios residenciales y aldeas. Aunque muchos de ellos, más acostumbrados al trabajo intelectual, vieron sus manos cubiertas de ampollas por el roce de las herramientas de labor, al final se granjearon la simpatía sincera de las masas. El pensamiento de la “triple representatividad” es una bandera que flamea en el corazón de miles de chinos.
Zheng Keyang, subdirector de la Sociedad de Estudios de la Construcción del Partido, comentó que el trascendente pensamiento de la “triple representatividad” es un manifiesto político solemne del Partido frente al nuevo siglo. El mismo se erigirá en el siglo XXI, en medio de oportunidades y desafíos, con una postura y fisonomía apegadas al pensamiento de la “triple representatividad”.
Desde que se inició el proceso de la reforma y apertura, el tren de la economía china, tras 20 años de marcha acelerada, mantiene su empuje. La sociedad se estabiliza y el pueblo vive feliz y trabaja en paz. En una época marcada por la prosperidad, la dirección colectiva de tercera generación del Partido, con el camarada Jiang Zemin a la cabeza, mantiene su claridad de pensamiento.
El 1º de enero de 1999, en su discurso pronunciado en el cursillo financiero de la Escuela Central del Partido para los dirigentes de nivel provincial y ministerial, Jiang señaló: la posición gobernante de nuestro Partido no cayó del cielo, sino que se derivó de su amplia cantera de miembros de vanguardia y la prolongada lucha, haciendo enormes sacrificios por la patria y el pueblo, protagonizando ingentes hazañas. Por eso el pueblo tiene plena confianza en nosotros y nos apoya. Si no somos capaces de superarnos constantemente mediante el estudio y la práctica, quedaremos a la zaga de la época y correremos el peligro de perder la capacidad gobernante y la confianza y el apoyo del pueblo. Y conste que no se trata de mero alarmismo.
En 2000 un artículo publicado en Xuexi Shibao (periódico de estudios) generó gran atención de diversos círculos sociales. Bajo el título: “Esplendor del Sol Poniente” el mismo resulta atractivo no sólo porque constituye una alarma, al pasar revista a la historia de la prosperidad a la decadencia en la nación china, sino porque el Secretario General del Partido Jiang Zemin incluyó varias palabras al comienzo del artículo luego de que se pueblicara en forma de libro, a saber: “En los últimos años del reinado Qianlong (finales del siglo XVIII), el volumen económico total de China ocupó el primer lugar en el mundo y la población era el tercio del total mundial, y precisamente en este período tuvo lugar en Occidente la revolución industrial, lo que impulsó el desarrollo acelerado de la ciencia y la tecnología y la fuerza productiva. Sin embargo, los gobernantes de la dinastía Qing, en vez de percibir los cambios colosales del mundo, se encerraron en sí mismos, haciendo que el país, en un corto lapso de cien años, quedara tremendamente rezagado con respecto a los países occidentales, incapaz de enfrentar sus sólidos navíos y mortífera artillería. Esta es una lección que se debe recordar por siempre.
Xu Weixin, redactor jefe de Xuexi Shibao de la Escuela Central del Partido, al recibir la entrevista del periodista, expresó: Según mi entendimiento, el pensamiento de la “triple representatividad”, formulado por el Secretario General, parte de asimilar el dinamismo del desarrollo histórico. En la misma se reconoce a plenitud la cualidad y estilo de la teoría de avanzar a la altura de los tiempos, según creación de nuestro Partido, así como su visión histórica y estratégica de avanzada a largo plazo.
En la primavera de 2000, el liderazgo colectivo del Partido con el camarada Jiang Zemin a la cabeza reflexionó sobre el porvenir de China y el mundo en el nuevo siglo. Jiang Zemin, al ofrecer una visión retrospectiva de las experiencias y lecciones obtenidas en la modernización socialista y la construcción del Partido durante los últimos años, planteó la puesta en práctica de varias investigaciones y estudios referentes a los intereses generales y la característica estratégica de la construcción del Partido. Antes y después de su decisión, estudió numerosas obras marxistas, desde el Manifiesto del Partido Comunista, El capital hasta las teorías de Deng Xiaoping y realizó investigaciones especiales sobre los problemas del partido gobernante y los cambios colosales de Europa Oriental. Además planteó sucesivamente veinte temas para que los departamentos pertinentes llevaran adelante profundas investigaciones y estudios, mientras que él mismo se presentó en repetidas veces en entidades de base para ejecutar dichos trabajos. El 25 de febrero de 2000 por la tarde, Jiang Zemin pronunció un discurso importante en el foro sobre el trabajo de construcción del Partido en Guangzhou, donde formuló de manera completa el pensamiento trascendental de la “triple representatividad”.
Wang Xiangming, profesor de la Universidad del Pueblo Chino, opinó: El pensamiento de la “triple representatividad” es una gran innovación del marxismo con respecto al avance a la altura del tiempo. No sólo se trata de un resumen de la historia, sino también de un pensamiento guía para el desarrollo futuro.
Echando una mirada retrospectiva al pasado, bajo la dirección del PCCh, el pueblo chino ya posee un país socialista floreciente. Sobre todo en la pasada década, durante la cual la sociedad china entró en una etapa de vida modestamente holgada, la diversificación de los elementos económicos y los intereses materiales del país provocó la diversificación del concepto ideológico y de valor. En aras de cohesionar la fuerza de 1.300 millones de personas, el PCCh debe avanzar a la altura de los tiempos, abrir caminos y hacer innovaciones. Sin duda alguna, el pensamiento de la “triple representatividad” es precisamente la bandera ideológica más viva para asumir esta gran causa. La configuración mundial actual está experimentando profundos cambios. Para ponerse en sintonía con la época y materializar la gran revitalización de la nación china, es menester disponer de una guía de acción que pueda enfrentar la actual situación complicada. En este sentido, el pensamiento de la “triple representatividad” desempeña el papel de un faro brillante que guía a la nación china en su camino de renacimiento.
El pensamiento de la “triple representatividad” nace de la práctica de la revolución y construcción socialista de China. A la vez que hereda el pensamiento de Mao Zedong y la teoría de Deng Xiaoping, alcanza el nuevo estado ideal marxista y lleva a la práctica el tercer salto que combina el marxismo con la realidad de China.
En su conclusión, el reportaje afirma que la publicación del Manifiesto del Partido Comunista, demostró en su momento como el socialismo, en medio de una época cambiante, efectuó el tránsito de débil espectro utópico a la corporización de un ente científico, y de la teoría a la práctica. La historia demostrará asimismo cómo el pensamiento de la “triple representatividad” dirigirá a todo el Partido y pueblo chinos en la revitalización de la nación china.
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La clase media

 

“La clase media no nos va a llevar al paraíso”

Ricardo López

Advertencia de un experto

El Espectador, Colombia. Economía 19 Sep 2015 – 09:00 PM

Cuando a comienzos de este año el presidente Juan Manuel Santos, los gremios económicos y las instituciones financieras anunciaron que Colombia por fin se había convertido en una sociedad de clase media lista para el posconflicto, el historiador Ricardo López experimentó un deja vu, esa sensación casi paranormal de revivir lo ya vivido. Como cuando liberales y conservadores pactaron el fin de La Violencia hace más de medio siglo, ahora, en otra coyuntura en la que se apuesta al fin de la guerra, la alta dirigencia proclamaba triunfante que el crecimiento de los sectores intermedios había superado el punto de inflexión, lo que los convertía en la piedra angular de la paz futura.
Profesor de historia latinoamericana en Western Washington University, Ricardo López es reconocido internacionalmente por su trabajo profundo sobre la clase media. Cuenta que fue una de esas frases lapidarias que disparan los amigos lo que le despertó la curiosidad. “Se le salió la clase media”, le dijo un compañero de la Universidad Nacional, en donde se graduó como historiador, en medio de un debate, sin saber que lo estaba animando a llevar una vida dedicada a comprender dicha idea. Su llegada a Estados Unidos, país considerado la sociedad de clase media por excelencia, para hacer su doctorado a finales de los 90, terminó de convencerlo de la necesidad urgente del tema.
En libros y conferencias, Ricardo López ha dado a conocer trabajos de autores sobre diferentes partes del mundo. Su propia investigación, a punto de salir publicada como libro, es un estudio de larga data sobre Colombia, basada en archivos públicos y privados en distintas regiones del país y Estados Unidos, y entrevistas a profundidad con empleados, profesionales y pequeños propietarios. Desde este conocimiento extenso, habló en exclusiva para El Espectador sobre los mitos e ilusiones de la noción de una sociedad predominantemente de clase media como respuesta al postconflicto y a la posibilidad de lograr la paz.
El Espectador: Uno de las ideas más arraigadas de las democracias modernas es que los países de clase media son sociedades pacíficas pues el conflicto producto de la desigualdad social está ausente. ¿Aplica en el caso colombiano?
Ricardo López: A finales de los 50, con la creación del Frente Nacional, la clase media aparecía como la respuesta a La Violencia. La apuesta era crear una clase media que modernizara a la élite, a la clase obrera y a los campesinos. Se pensaba la educación como una inversión económica para enriquecer lo que empezaba a llamarse “el capital humano” y hubo una expansión del sector servicios y de la urbanización. Pero eso no era un invento de Colombia, era una idea trasnacional en un contexto anti-comunista, como posibilidad de superar la tensión entre capital y trabajo. Desde entonces se recurre a la noción de clase media para legitimar un presente, la cual siempre tiene unas características muy particulares que nunca en el discurso político se especifican.

EE: Según el último informe del Banco Interamericano de Desarrollo y el estudio que el ministro Alejandro Gaviria publicó recientemente con la Universidad de los Andes, la clase media se define por el nivel de ingresos familiares, que oscila entre los 10 y los 50 dólares diarios. ¿Qué otras características el discurso político está dejando de especificar?

RL: Esas estadísticas no son descripciones de una realidad sino más bien un proyecto político para legitimar cierta versión de la sociedad. Cuando Santos, Uribe, el BID, la ANDI y otros dicen que hemos logrado ser un país de clase media se ve como un gran triunfo. Pero, ¿qué hay detrás? Detrás hay una sociedad donde se celebra el individualismo, el éxito económico como un proyecto individual resultado de una sociedad de mercado siempre urbana centrada en el consumo. Detrás hay una legitimación de una forma de riqueza, una celebración de un país excluyente. Mire el discurso sobre la educación, por ejemplo. [El politólogo] James Robinson dijo hace poco que para modernizar a Colombia no se necesita solucionar el problema de la tierra sino educación. Lo interesantes es que la educación se presenta como si fuera solamente un asunto de clase media y al campesino en un estatus menor, que necesita de educación para llegar a ser más. Pero los campesinos en Colombia tienen muchas propuestas de qué tipo de educación les gustaría. Ellos no están en contradicción con la educación, ellos son sujetos modernos, pero proponen una modernidad diferente.

EE: Precisamente han sido los campesinos, los indígenas y otros sectores considerados de menor estatus los que en los últimos años se han movilizado para proponer otro tipo de educación, de economía, de país. ¿La clase media colombiana tiene proyecto político propio?

RL: Sí, claro. Pero en términos de representación democrática y participación política, la clase media no nos va a llevar al paraíso porque su historia es de exclusión, de jerarquización de la sociedad. En ese sentido es trascendental que en las comisiones de la verdad también le demos una responsabilidad a la clase media. Hablamos de la responsabilidad de las élites, de los empresarios, de las oligarquías, de las guerrillas, pero las clases medias también han jugado un papel fundamental en el conflicto y en la perpetuación de la violencia. No es gratuito que Carlos Castaño haya dicho que la formación de los paramilitares no tenía tanto que ver con las élites sino que eran el brazo armado de las olvidadas clases medias.

EE: ¿Qué es entonces lo que nos están vendiendo con el discurso de Colombia como una sociedad de clase media?

RL: Para ponerlo en términos muy simples, lo que nos venden es una versión neoliberal de la sociedad en donde te educas para conseguir un trabajo en el que vas a ser explotado pero del que tienes que estar agradecido. No es una sociedad de derechos. Y el mejor ejemplo es la expansión del tipo de contrato por prestación de servicios: eres independiente, no tienes jefe y puedes trabajar desde tu casa. Esa es la versión de clase media que ganó históricamente, no es la versión de los empleados y profesionales radicalizados de los años 30, 60 y 70.

EE: El gran modelo de sociedad de clase media en el mundo es Estados Unidos, ¿qué similitudes o diferencias ha encontrado con el caso norteamericano?

RL: Históricamente hablando, el modelo de clase media de Estados Unidos fue un proyecto imperialista, y de ahí es de donde vienen las similitudes. En cuestiones de género, por ejemplo, en los años 50, la idea de familia de clase media era heterosexual, en donde el hombre era el proveedor y la mujer se quedaba en casa. En los años 60, se alteran las dinámicas familiares y surge la clase media radicalizada y había muchas cartas y diálogos entre ambos países sobre lo que se quería crear, una sociedad diferente a la que se proponía desde el poder, desde la Alianza para el Progreso. Es decir, había un proyecto imperialista de los norteamericanos que se le salió de las manos a las élites. Las conexiones no se dan simplemente como una realidad histórica sino como política. Hay similitudes y diferencias, por ejemplo, el consumo: casa, carro y beca. Y las diferencias, según los que diseñaban la política internacional, dada la herencia colonial en Colombia la clase media se interesaba más por tener una muchacha de servicio.

EE: Ante esta historia de exclusión y jerarquización, ¿qué papel cree que puede tener la clase media en la construcción de una paz duradera?

RL: En las universidades, por ejemplo, jugaría un papel crucial en legitimar otra versión de educación, para la democracia, la ciudadanía, la paz y la inclusión. La clase media radicalizada de los 60 y 70 ofreció definiciones de nación y sociedad muy importantes y eso no se ha perdido, el movimiento estudiantil y docente actual ha logrado cosas en ese sentido. Los profesionales de la salud jugarían un papel muy importante en pensar una sociedad donde la salud es un derecho y no una mercancía. Toda la gente que participó en los informes para el entendimiento del conflicto es de clase media e hicieron una contribución para una sociedad más pacífica. Mujeres de clase media también han jugado un papel muy importante en la defensa de los derechos reproductivos y en las nociones de violencia doméstica. Otro punto muy importante es la consolidación de una clase media rural, de pequeños propietarios. Y la responsabilidad histórica de la que hablaba antes, pues el conflicto armado no ha sido solamente una realidad rural, ha sido también creado por el país urbano y eso hay que reconocerlo política e históricamente. Ahora bien, la idea que se nos vende es que si logramos una sociedad de clase media ya no vamos a necesitar política, solo administración y, por otro lado, tendemos a pensar el proceso de paz y el posconflicto como puntos de llegadas. Y ahí el problema. Porque si vemos el posconflicto como punto de partida podremos ver que lo que necesitamos ahora es otra forma de hacer la política, que todas las voces se escuchen, donde las diferentes visiones de sociedad, de nación, se puedan incluir.

Los derrotados
Dos décadas de investigación le han enseñado a Ricardo López que la noción neoliberal de clase media ahora triunfante es resultado de una larga lucha en la que otras versiones fueron derrotadas en franca lid o a sangre y fuego.
En los años 30, con la República Liberal, las incipientes clases medias abrazaron el gaitanismo y forjaron una conciencia de sí como líderes naturales de las clases populares.
Durante La Violencia de los 50, muchos empleados y profesionales terminaron comprometidos con la izquierda y, posteriormente, en contra de la idea prevalente de ellos como mediadores entre ricos y pobres.
A esta utopía respondió la Alianza para el Progreso en los 60. Y aunque muchos se sumaron a sus programas, otros usaron ese discurso desarrollista para cuestionar a la dirigencia tradicional por su incapacidad para gobernar la modernización del país.
El desgaste del Frente Nacional en los 70, la política de terror de la administración Turbay en los 80, y las guerras del narcotráfico y el paramilitarismo en los 90 terminaron por acorralar a esa clase media radical hasta su mínima expresión.
Por ello López concluye que la actual versión neoliberal “no es una contradicción, sino una posibilidad histórica, una decisión de poder”.
Los endeudados
De acuerdo al último estudio sobre endeudamiento de consumo publicado por la firma Kantar Worldpanel en el 2014, los consumidores colombianos son los más endeudados de toda América Latina, seguidos por los chilenos. El 65% de los hogares admitió haber recurrido al crédito para adquirir electrodomésticos, pagar educación, comprar ropa y artículos para el hogar, es decir, para mantener un nivel de vida de clase media.
A Ricardo López, acostumbrado a tomar las estadísticas con pinzas, estos números lo llevan a preguntarse: “¿este es el tipo de sociedad que queremos, estar endeudados y celebrar un consumo para el que no tenemos la capacidad?” Lo más interesante, asegura López, es que ese estilo de vida a tarjetazo reproduce la sociedad del individualismo y la exclusión, raíz de nuestro conflicto y, por tanto, debería ser uno de los puntos claves de la mesa de La Habana y la reconciliación nacional. “Tenemos que conectar esos proyectos de violencia con proyectos políticos, ahí es cuando uno se da cuenta que hay que reivindicar parcialmente ciertos ideas de izquierda, como pensar que la educación no necesariamente debe estar regida por el mercado y que el éxito económico también puede ser colectivo”.