Mafalda tawaqitana tunka phisqani sawinakapa Quince frases de Mafalda

Quino

Niyawa chikata jaqinakawa anunakaru munapxi

1. “A medio mundo le gustan los perros;

ukhamana, jichhurkamasa,

y hasta el día de hoy

Janiwa khitisa yatkiti kunatsa waji wawa sasina

nadie sabe qué quiere decir guau.”

Chiqapunisa, yant’atasktanwa.

2. “¡Sonamos muchachos!

Sitï jichhaspacha jani akapacha mayjt’awayayatansti

¡Resulta que si uno no se apura a cambiar el mundo,

qhipapachawa jiwasaru mayjt’ayayistani.

después es el mundo el que lo cambia a uno-

Kawaksatsa nukt’aña aka jiwasana uraqisa

3. “¿Por dónde hay que empujar a este país

nayrt’aru sarayañataki.

para llevarlo adelante?”.

Jakaña ch’ulqiptawayayaruxa

4. “Si vivir es durar,

Bitlinakana q’uchupa munirista

prefiero una canción de los Beatles

Boston Pops jani tukuskaya q’uchuruxa.

 a un Long Play de los Boston Pops”.

Jani munkaya wallqiptjamaxa

5. “Las situaciones embarazosas…

Siwiña jamach’iti puriyi.

¿Las trae la cigüeña?”.

Janiti aka machakt’ata jakawixa

6. “¿No será acaso que ésta vida moderna

utt’ayaski juk’ampi machakt’ata jakawita sipanxa.

está teniendo más de moderna que de vida?”.

Amuyt’añanatatatxa jani walikipanxa

7. “¿Y si en vez de planear tanto

juk’ampi pata tuqiru jalt’aña.

voláramos un poco más alto?”.

Sapxiwa jaqixa yatitata uywawa.

8. “Dicen que el hombre es un animal de costumbres,

sañaspawa yatitita jaqi uywawa.

más bien de costumbre el hombre es un animal”.

Ukhamapuniwa

9. “Como siempre:

jichha wakisirixa jaytawayayiwa suma amtata wakisiriruxa.

lo urgente no deja tiempo para lo Importante”.

Taqiniwa iyawa sistana markasawiruxa

10. “Todos creemos en el país,

jiwasanakaxa janiwa yatktanti

lo que no se sabe es si el país cree en nosotros”.

siti markasaxa jiwaxsanakaru iyawa satapa.

Janiti walikispa sawayaña

11. “¿No sería más progresista preguntar

kawsarusa arktañani

dónde vamos a seguir,

kutt’ayasa kawkinsa sayt’añani.

 en vez de dónde vamos a parar?”.

Siti jachata inti chhaqtatapatxa

12. “Si lloras por haber perdido el sol,

jachanakamaxa janiwa warawaranaka uñjaykatamti

las lágrimas te impedirán ver las estrellas”

(Jach’a tika liwruta ullata)

(leído de un libro).

Aka jakawi utt’awisanxa

13. “En éste mundo

sapa mayninwa utjistu jik’a-jach’a llaki.

cada quién tiene su pequeña o gran preocupación”.

Janiwa chiqakiti sawayaña taqi nayrapapchaxa walikinwa.

14. “No es cierto que todo tiempo pasado fue mejor.

chiqa sipanxa khitinakatixa juk’ampi jani walinkanakaxa

Lo que pasaba era que los que estaban peor

janikiwa yatisipkanti kunjamananankampansa.

todavía no se habían dado cuenta”.

Jichhuruxa  jach’a uraqisaru, mantawayayawaytwa,

15. “Hoy entré al mundo

khipaxa punku. tuqi.

 por la puerta trasera”.

TUKUTA

FIN

 

 

Carlos Rangel: crisis en Venezuela

Redescubriendo a Carlos Rangel: “Él predijo lo que hoy pasa en Venezuela”

By: Pedro García Otero – Ene 19, 2017, 2:28 pm

Carlos J. Rangel, hijo de Carlos Rangel, el intelectual liberal venezolano, señala que las ideas liberales están bajo ataque en todo el mundo.

El pasado sábado se cumplieron 29 años del fallecimiento de Carlos Rangel, uno de los pensadores liberales más importantes de América Latina y, sin duda, el más importante de Venezuela. Denostado en su tiempo (su primer libro, Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario, fue quemado en 1977 en la Universidad Central de Venezuela), Rangel ha ido alcanzando una estatura mítica como visionario y como hombre que tenía razón, al punto de que en esa misma universidad funciona hoy la Cátedra Carlos Rangel, dedicada al estudio y divulgación de sus tres grandes libros: “Del Buen Salvaje…” El Tercermundismo y Marx y los Socialismos Reales y Otros Ensayos, además de sus discursos y sus artículos de prensa.  (Escuelita Itinerante dispone de los tres libros en versión digital. Se envía a solicitud  por email a escuelitaitinerante@gmail.com  )

PanAm Post conversó con Carlos José Rangel, hijo del intelectual y analista económico y político, quien, aunque reside desde 1992 en Estados Unidos, sigue de cerca los acontecimientos de Venezuela, no pierde su acento caraqueño y por supuesto, dedica buena parte de su tiempo a impulsar la visión de su padre: ser liberal es mucho más que ser de izquierda o de derecha, y en definitiva, las sociedades que se acercan al ideal liberal son las que dan mayor felicidad a la suma de sus ciudadanos.

Esta semana se están cumpliendo 29 años de la muerte de Carlos Rangel, su padre. En los últimos años, ha habido en Venezuela un debate público sobre los libros de este intelectual, que en su momento fueron denostados y hasta quemados en la Universidad Central de Venezuela; como albacea de su obra, ¿cómo percibe este debate?

La obra de mi padre, efectivamente, fue muy criticada, pero afortunadamente, fue escrita en una época en la que, a su manera, las ideas eran más aceptadas como parte del diálogo político, tanto en Venezuela como en el mundo. Hoy vivimos en un tiempo en el que dar una opinión es un problema porque le pegan un palo por la cabeza a uno con mucha frecuencia.

En ese tiempo, por supuesto, también; él dio su opinión y hubo muchísima gente que lo insultó, lo criticó, trataron inclusive de prohibir sus ideas; pero hubo también en ese momento, inclusive, gente que uno hoy en día pensaría cómo fue posible que hubiera hecho esto, que les dio difusión, porque había un ambiente mucho más democrático, mucho más abierto al diálogo.

Desafortunadamente hoy vivimos un tiempo en el que pareciera que el diálogo estuviera prohibido, y hay que intentar recuperarlo, sin lugar a dudas.

Curiosamente, la obra de su padre la pública Monte Ávila Editores, que era una editorial del Estado. Muy a pesar de lo criticada que era la democracia venezolana de los 70 y 80, le dio difusión a ideas totalmente diversas e incluso contrarias a lo que era el pensamiento político predominante de los Gobiernos de la época

Así es. Inclusive se publica en una monografía con el Ateneo de Caracas, una introducción del Manifiesto Comunista, una introducción que se llamaba Marx y los Socialismos Reales. Publicada también por el Estado, terminó siendo una obra muy importante de Carlos Rangel. Ese tipo de situaciones, hoy en día, prácticamente no se ven.

Los que hoy gobiernan Venezuela parecen una combinación de “buenos revolucionarios”, “socialistas reales” y “tercermundistas”, haciendo un compendio de los tres títulos principales de los libros de su padre, todo aquello contra lo que advirtió Carlos Rangel.

Releyendo entre líneas y revisando nuevamente la obra completa de Carlos Rangel, esta situación queda casi predicha. Porque la situación de hoy en día es una consecuencia, no es una aberración, de lo que venía sucediendo desde los años 70, donde Venezuela empezó a hacerse cada vez más adicta al capitalismo de Estado y al paternalismo de Estado, y al populismo, que eventualmente llevaron a lo que estamos viviendo hoy en día. Él peleó contra eso en cada oportunidad que tuvo para dar su propia opinión y difundir sus propias ideas, explicando el amiguismo, el clientelismo, el mercantilismo, lo que representaban; señalando que ese camino, en Venezuela, era el camino equivocado, no era el que llevaba al desarrollo. Lamentablemente, lo que predijo, básicamente, se ha cumplido.

En estos días, releyendo La Tentación Totalitaria, de Jean Francois Revel (un libro que también acaba de cumplir 40 años), sorprende la mención que hace Revel de Rangel, señalando, además, que su obra solo es posible en una Venezuela que en aquel momento era casi la única democracia de la región y un país enrumbado hacia el desarrollo. ¿Cómo se vive esto desde la memoria de su padre, hoy, y desde el exilio? Porque salir del país propio, así sea por una elección personal, sigue siendo un exilio, sobre todo tomando en cuenta el contacto que usted mantiene con Venezuela.

Sin lugar a duda es una vida de exilio. Uno hace una vida, en sus años formativos y en sus primeros años como profesional, en el país donde uno está; y el país en el que yo estaba era Venezuela. Mucha gente que fue a Venezuela en sus años de formación, de muchos otros países, se convirtió en venezolana. Eso es lo que la nacionalidad; lo que uno vive cuando uno crece y se forma. A mí me duele mucho Venezuela, a pesar de que llevo muchos años viviendo acá he mantenido relaciones y he trabajado con empresas venezolanas, he hecho capacitación en Venezuela en el pasado, ya no se puede y mantengo familia y amigos allá, que me duele la situación en la que viven y sufro mucho cuando me dicen lo que están pasando.

Hablando de Revel, hay que recordar la frase de Churchill, quien decía que la democracia era el peor sistema político con excepción de todos los demás, y en particular, porque mantiene dentro de sí misma las semillas de su propia destrucción. En Venezuela, la sociedad de la mal llamada Cuarta República, que no me gusta llamarla así, pero aprovechemos la tontería retórica, pero en las décadas de los 60 y 70 se formuló la idea de la protección de las minorías y la representación de las minorías, cosa que a mí me parece sumamente válida, pero hubo quienes aprovechándose de esa circunstancia mantuvieron una posición antagónica contra la democracia desde dentro de la democracia.

Esa semilla se mantuvo, tanto dentro de los partidos políticos como dentro de ciertos sectores de los cuarteles militares. Chávez era un ambicioso de poder que dentro de los cuarteles generó inquietudes, y no fue sino hasta el último momento que decidió por la izquierda y no por la derecha. Él lo que quería era mantener el poder.

Es el único expresidente venezolano cuyos hijos viven como plutócratas. Ha sido el más corrupto de todos los presidentes venezolanos. Los hijos de Carlos Andrés Pérez, de Jaime Lusinchi, de Luis Herrera Campins y de todos los expresidentes venezolanos viven como clase media o algo peor en este momento. Y eso era, simplemente, porque sus padres eran presidentes democráticos.

La democracia es frágil. Jean Francois Revel tenía razón en argumentar que Venezuela tenía el potencial para convertirse en un país desarrollado y una gran democracia. Lamentablemente, los enemigos internos de la democracia, aunados al populismo y al mercantilismo usados por los propios demócratas para mantenerse en el poder, llevó a una combinación de factores que han producido esto que tenemos hoy en día.

¿Usted atribuye el interés actual por la obra de su padre justamente a “esto que tenemos hoy en día”, o hay algo más, algo que nunca se ha perdido?

Yo he tratado de entender el interés por las ideas y los planteamientos de Carlos Rangel, porque no me parece que sea únicamente por las circunstancias y cierta nostalgia que vive Venezuela hoy en día. La razón de ser de la vigencia de Carlos Rangel es porque él realizó un diagnóstico sobre las razones por la cual un país con potencial humano y de recursos, no solo Venezuela, sino los de Latinoamérica en general, y comparándolo con otros países que con menos recursos han logrado mayor bienestar económico, no logran ese desarrollo. Lamentablemente a veces es duro escuchar las verdades, pero eso es lo que él estaba tratando de hacer, él trataba de escribir para diagnosticar la enfermedad, las razones por las cuales no se estaba cumpliendo el potencial de Venezuela y de muchos otros países.

Cuando haces un diagnóstico estructural, este es mucho más trascendente que un análisis de coyuntura, que dice que tal persona está yendo por la senda equivocada, o tal persona no sabe de lo que está hablando, o tal Ley no funciona. Es un diagnóstico más amplio que el que se hace de una coyuntura.

Ahora, Venezuela, por supuesto, está viviendo una situación coyuntural catastrófica, sin lugar a duda. Pero el problema no es la situación coyuntural; es el modelo el que está fallando. Mientras haya opositores que piensen que el modelo está correcto y lo que hay que hacer es cambiar a las personas que lo dirigen, eso es un error. Lo que hay que hacer es cambiar el modelo, porque si no estaremos jugando siempre al quítate tú para ponerme yo.

Carlos Rangel (Youtube)

El cambio en Venezuela no solo requiere del cambio del Gobierno actual, con la generosidad de término que esa palabra implica para lo que está ocurriendo; mantener el modelo implica mantener el mercantilismo que ha sumido al país en esta condición, en la que el monarca, sus parientes y amigos disfrutan del botín del poder. Un sistema verdaderamente liberal y capitalista (no pseudoliberal) es el que podría liberar el potencial de los recursos tanto humanos como naturales del país.

¿Por qué le cuesta tanto a las ideas liberales “prender” en América Latina? ¿Por qué un pensador como Carlos Rangel, casi 30 años después de su muerte, sigue siendo un “ave rara” de la intelectualidad latinoamericana, a pesar de que los países que aplican la prédica liberal, más allá de la izquierda y la derecha, le dan mayor calidad de vida a sus ciudadanos?

Es una pregunta muy amplia. No solo en Latinoamérica; a nivel mundial hay un contraataque al liberalismo en general. En América Latina en particular creo que es porque el liberalismo se basa en el potencial humano, en la individualidad de cada persona; y eso es solicitarle una gran responsabilidad al individuo. Muchos individuos sienten que hay una cierta inequidad en tomar esa posición, pero esa política es la que va a llevar a la prosperidad. Ese es un precepto fundamental de las ideas de Adam Smith: Que cada individuo, cuando mejora, tiene un efecto multiplicador sobre la sociedad y la sociedad funciona mejor.

Otro problema es que el liberalismo ha sido muy distorsionado y mucha gente bajo ideas pseudoliberales ha tratado de implementar políticas que en fin de cuentas son de mercantilismo y de amiguismo, y esto lo que hace es incrementar la dificultad de los individuos para desarrollarse en sociedad. Bajo este pseudoliberalismo, muchas veces hay un mercantilismo socialista, en el que los amigos del monarca, sea Fidel, sea Trump, sea quien sea, son los que más se favorecen por las políticas del Estado. Los que quedan desfavorecidos piensan que el liberalismo es una farsa.

En particular, en Latinoamérica, donde existe un alto nivel de colectivismo, la llamada al individualismo es aún más difícil. Es una combinación de una mentalidad colectivista con un falso liberalismo aplicado lo que hace que en la región las ideas estén desprestigiadas.

Sin embargo, cuando se aplica lo más parecido a una sociedad liberal, esta sociedad prospera mucho más que las sociedades mercantilistas y socialistas. Eso lo ha demostrado la historia.

¿Usted cree que Venezuela será alguna vez un país como el que soñó Carlos Rangel o está eso vedado definitivamente para nosotros?

Mi papá decía que prefería ser pesimista que luego estuviera equivocado a ser un optimista frustrado. Yo sí creo que él pensaba que Venezuela tenía un alto potencial de ser un país exitoso. El problema es que es la definición de exitoso. Un país exitoso es aquel en el que cada individuo que vive en él tiene la oportunidad de desarrollarse plenamente, y el papel del Gobierno es favorecer esas oportunidades.

El Gobierno no puede darle todo a cada quien; cada quien tiene que darse su vida a sí mismo. Como Gobierno, su labor es ofrecer oportunidades. Ofrecer oportunidades significa tener un estado de Derecho, donde todos sean iguales ante la Ley; poder tener educación, que es importante y primordial, tener una base de salud que todo el mundo está de acuerdo con eso; y seguridad física e infraestructura. Por supuesto esto se refiere a los derechos sociales que debe garantizar el estado ante las reconocidas fallas de mercado. Pero el estado por supuesto en casos como el de Venezuela se ha agigantado y apropiado de áreas dentro de estos derechos, en vez de garantizar que existan. Es una distorsión de principios.

Pero yo sí creo que mi papá pensaba que era posible una Venezuela con desarrollo. Y hay suficiente gente y talento, tanto dentro como fuera de Venezuela, como para lograr ese objetivo: lograr el desarrollo para cada habitante, no solo para los de su partido.

Pedro García Otero
Pedro García es el editor del PanAm Post en español. Periodista venezolano, con 25 años de experiencia en cobertura de temas económicos, políticos y locales para prensa, radio, TV y web. Síguelo @PedroGarciaO.

Vivir sin leer es peligroso

Sobre educación interculltural

Cerrón Palomino sobre Educación Intercultural Bilingüe: “¡Es una farsa!”

Rodolfo Cerron PalominoEscribe: J.CARLOS FLORES | Educación – 12 feb 2016

El millonario programa (63 millones de soles en el 2013 ) fue cuestionado con argumentos contundentes por una de las personas que más saben sobre el quechua y el aymara.

Como gran estudioso y abanderado del rescate de la lenguas originarias, Rodolfo Cerrón Palomino, fue contundente al referirse a la Educación Bilingüe Intercultural como “una farsa montada por el gobierno por presión de algunos organismos internacionales”.

“(Los gobiernos) siempre han manipulado estos conceptos y han tratado de vendernos una política cultural bilingüe y, a la larga, lo que hemos visto, simplemente, es un contentamiento con resultados estadísticos, con informes hechos de manera general y un descuido de la realidad de cada ámbito de trabajo”, fueron sus palabras al respecto.

También desbarató la supuesta efectividad de tales programas y, dentros de estos, la utilidad de la obligación a los profesores para dominar el quechua y el castellano.

“Dicen, para ser profesor hay que hablar quechua y castellano (…) ¿Que hablan los niños en los recreos espontáneamente? ¡Pues castellano!. y los hijos de ellos en 40 años no hablarán más… entonces adiós quechua y aymara”.

Además criticó a los impulsores de estos programas: “Es pura figuración eso de que han publicado tantos y cuantos libros o que están divulgando tal o cual lengua; todo es una farsa…”

Lo que dice se sustenta en sus años de investigación del quechua, el aymara y, últimamente el puquina y el uro, más su constante preocupación sobre la vigencia de los idiomas nativos que aún se conservan.

SUS INVESTIGACIONES EN EL ALTIPLANO

Durante su exposición realizada en nuestra ciudad ayer por la mañana en el auditorio de la Sociedad de Beneficencia, el investigador reafirmó su tesis que sostiene que la lengua Puquina es la primera lengua de los incas; el aymara, en segundo lugar; y el quechua, en tercero.

Para esto, mostró numerosos argumentos y pruebas como topónimos (nombres de lugares) y lenguaje administrativo inca que, traducidos del quechua no tienen sentido alguno, pero, traducidos de lo que se sabe del Puquina, adquieren sentido (“Yanahuara” es “pantalón negro” traduciendo del quechua; pero es “río negro” considerando el Puquina, por ejemplo).

El Puquina es un lenguaje extinto a fines del siglo IX, pero se conservaron algunos textos que traducen algunos vocablos; además, estudiando la procedencia de topónimos y palabras que se adaptaron al quechua y aymara, se pudo rescatar mucho de este antiguo idioma, explicó el estudioso.

Un punto importante de su exposición trató sobre el origen del aymara, el cual se sitúa muy cerca del centro del Perú y no en el altiplano como es la creencia general.

En ese sentido, ex, el puquina es el idioma auténticamente altiplánico y fue llevado desde nuestra región por los antepasados de los incas a Cuzco donde lo conservaron como su lengua particular.

También nos recordó, la existencia del uro, idioma extinto hace mucho en el Perú y, cuyos últimos hablantes se encuentran en Bolivia, cerca al desaparecido Poopó. El puquina y el uro tienen 5 vocales a diferencia del quechua o aymara que tienen menos, resaltó.

Respecto al presente de nuestros idiomas, fue realista y categórico: “Asistimos a un proceso de castellanización irreversible, mal que nos pese. El mismo contexto conlleva a ello, no hay ningún apoyo, ni de los medios de comunicación”.

La escritura

La escritura, ha permitido el intercambio de información en espacio y tiempo distantes entre el escritor y el lector, sin  necesidad de la presencia de ambos. en ámbitos geográficos del mismo periodo o de periodos distintos. Así podemos informarnos por las pictografías sobre la vida de pueblos de hace más de 5000 años de antigüedad. Posteriormente, por signos gráficos abstractos mayores detallles hasta el presente con el CP y en proyección elementos más simples pero de complejidad para conocer en mayor profundidad.

Para información básica ir al link:

http://descubrimientos-famosos.blogspot.com/2010/12/la-escritura.html

Escritura pictográfica

La escritura pictográfica, en la que se usan dibujos para representar objetos, se asocia comúnmente con los jeroglíficos egipcios, pero no es exclusiva del alfabeto de este pueblo.

Escritura, método de intercomunicación humana que se realiza por medio de signos gráficos que constituyen un sistema. Un sistema de escritura puede ser completo o incompleto; es completo el que puede expresar sin ambigüedad todo lo que puede manifestar y decir una lengua determinada por medio de la oralidad.

SISTEMAS INCOMPLETOS

Los sistemas incompletos se usan para anotaciones, o son mecanismos mnemotécnicos que recuerdan hechos significativos o expresan significaciones generales. Estos sistemas, que también reciben el nombre de subescrituras, incluyen la escritura pictórica (o pictografía), la ideográfica y la que usa objetos marcados y no marcados, como mecanismos mnemotécnicos. Estos sistemas se caracterizan por una gran ambigüedad, dado que no existe correspondencia entre los signos gráficos y la lengua que tratan de representar. La finalidad de un pictograma, un ideograma o un objeto es la de traer a la mente una imagen o una sensación que antes se ha expresado por medio de la lengua oral. Éste y no otro era el procedimiento que seguía la escritura pictórica de algunos pueblos indígenas norteamericanos antes de la colonización, donde cualquiera puede leer aunque no conozca la lengua. De todas maneras, si se trata de interpretar la escritura de un sistema incompleto sin tener conocimiento previo de esa cultura, se corre el peligro de no comprender íntegramente su significado, o de realizar una interpretación errónea. Los pictogramas son los sistemas de escritura más primitivos.

SISTEMAS COMPLETOS

Un sistema completo es aquel que es capaz de expresar en la escritura todo cuanto formule su lengua. Se caracterizan por una correspondencia más o menos estable entre los signos gráficos y los elementos de la lengua que transcriben. Tales elementos pueden ser palabras, sílabas o fonemas (unidad mínima de una lengua que distingue una realización de otra). Así pues, estos sistemas se clasifican en ideográficos (también llamados morfemáticos), silábicos y alfabéticos. Dado que cada signo gráfico representa un elemento de la lengua, hace falta conocer esa lengua para comprender el significado de lo que escribió su autor. Ahora bien, eso no significa que un sistema de escritura esté ligado únicamente a una sola lengua; de hecho, son fácilmente transferibles de una lengua a otra. Lo único que significa es que, a diferencia del pictográfico, ningún sistema completo puede leerse si el lector no comprende la lengua que allí está representada.

SISTEMAS IDEOGRÁFICOS O MORFEMÁTICOS

Se caracterizan porque sus signos, que se llaman ideogramas, representan palabras completas. En algunas ocasiones los signos representan toda una serie de palabras derivadas, y en otras un solo signo representa varias palabras separadas y distintas. En un sistema ideográfico puro estas ambigüedades quedan sin resolver. Sin embargo, para deshacerlas existen unos signos determinados que aseguran la lectura correcta. Esos signos se usan como indicadores fonéticos y semánticos, y se suelen llamar complementos fonéticos y determinativos. Los determinativos son los que indican la clase o la categoría gramatical a la que pertenece la palabra que representa el ideograma. Los determinativos son también ideogramas, pero no se leen, sino que sirven para expresar una clase semántica, como dioses, países, pájaros, peces, verbos de acción, verbos que significan proceso, objetos de madera, de piedra, y así sucesivamente. Los complementos fonéticos tienen un uso parecido, pero muestran de forma más específica cómo se pronuncia toda o parte de la palabra que representa el ideograma. Por ejemplo, dentro de la escritura del español, el ideograma 2 se lee dos. Sin embargo, cuando se escribe el ordinal, hay que añadir el complemento fonético o y el ideograma más el complemento 2.º, se lee segundo, si el complemento fonético se combina con el determinativo que expresa femenino ª, el logograma se transforma en 2.ª y se lee segunda. En este ejemplo se emplean los signos con una finalidad fonética (y no ideográfica). En otras palabras, el signo º funciona no para traer a la mente una idea y la palabra con la que se asocie, sino que trae a la mente un sonido que forma parte de la palabra representada por el ideograma completo. Los indicadores fonéticos surgen a partir de unos ideogramas que tuvieron el mismo significado que el sonido que representan. A este procedimiento se le llama transferencia fonética. Los indicadores fonéticos tampoco se leen, sólo sirven para facilitar la lectura de los ideogramas básicos.

Se ha visto hasta aquí un sistema en el que los elementos de una lengua se representan únicamente por medio de ideogramas. Ahora bien, esta escritura resulta adecuada para muchos nombres y verbos simples y primitivos, pero no para los adjetivos y los adverbios que suelen ser palabras derivadas, ni tampoco para los pronombres o los nombres propios, y mucho menos puede representar los matices que añaden las terminaciones de caso o de la conjugación verbal. Por lo tanto, según lo que se definió anteriormente, no es un sistema de escritura completo ya que no transcribe todo lo que expresa su lengua. En resumen, si no cumple con este requisito, un sistema ideográfico no será completo, por mucho uso que haga de los indicadores semánticos y fonéticos.

SISTEMAS SILÁBICOS

Para superar las deficiencias de la escritura ideográfica, se empleaba el principio de transferencia fonética. Cuando se utilizan signos que representan sonidos, sílabas en este caso, se pueden escribir todas las palabras que no era posible representar con la escritura ideográfica. Además, cuando se añaden los signos silábicos a las raíces, es posible representar morfemas, es decir las terminaciones de caso o las de la conjugación verbal. Hay que destacar que deben leerse e interpretarse porque son elementos de la lengua escrita, frente a los indicadores fonéticos.

Un sistema mixto, el ideosilábico, es el primer paso para uno completo. Una vez alcanzada la capacidad para expresarlo todo, el problema se plantea ante la disyuntiva de reducir la ambigüedad o hacer más económico el sistema de escritura (número de signos necesarios para escribir cualquier realización). El problema reside en que se requiere un elevado número de signos, porque el número de palabras que tiene una lengua es también elevado. El segundo paso consiste en reducir el número de signos imprescindibles, que se puede conseguir si se agrupan en uno solo todas las palabras de significado parecido, o en emplear el mismo signo para palabras distintas, pero aun así, este sistema necesita unos quinientos o seiscientos signos. Además, la ambigüedad es mucha, a menos que se empleen indicadores, lo que significa sacrificar su ventaja principal, que consiste en tener menos signos por cada realización. Por otro lado, el número de signos que precisa un sistema silábico puro pocas veces supera los doscientos. Frente a la escritura ideográfica, la silábica ofrece una ventaja adicional; no hay que interpretarla puesto que las palabras se escriben sin ambigüedad fonética. La desventaja consiste en que, de promedio, el sistema necesita más signos para escribir cada realización. En su forma más sencilla, un sistema silábico está formado por signos de vocal más consonante y signos para las vocales aisladas.

El siguiente paso consiste en reducir la lista de sílabas a signos que representen sólo consonante más vocal, sin diferenciar las vocales. Así se equipara el número de signos al número de sonidos consonánticos de la lengua, pero se aumenta la ambigüedad, porque el lector debe suplir el sonido vocálico correcto. Dado que se trata de escribir sílabas, los signos necesarios para escribir cada realización son tantos como los de la escritura silábica pura, que además expresa cada una de las vocales. El sistema silábico reducido necesita muchos menos signos y cada uno puede ser más sencillo. Sin embargo, mucha gente considera que esta forma de escribir es un sistema alfabético, o más adecuadamente semialfabético, puesto que no indica cada fonema aislado.

SISTEMAS ALFABÉTICOS

El último paso hacia una escritura completamente alfabética consiste en escribir por separado los sonidos vocálicos y los consonánticos, lo que precisa de unos cuantos signos más, pero elimina la ambigüedad de tener que suplir las vocales al leer. Por tanto hay más signos para escribir cada realización, aunque el sistema completo necesite menos signos y más sencillos. Puesto que cada uno representa un fonema, la palabra así escrita es su transcripción fonética y no hay que sustituir ningún sonido al leerla. Véase Alfabeto.

Estos sistemas trazan la teoría y los procedimientos de escritura, pero hoy por hoy no existen sistemas de escritura que sean una forma pura. Existen elementos de uno y otro tipo incorporados a alguna de las formas que conocemos; un ejemplo de ello es el número de logogramas que son necesarios en los modernos sistemas alfabéticos.

HISTORIA DE LA ESCRITURA

De la invención de la escritura al libro

El proceso que ha conducido de la tabla de arcilla de Mesopotamia al libro impreso moderno es un recorrido fascinante y lleno de sorpresas que se articula en torno al desarrollo de las grafías, el tipo de instrumentos y soportes empleados en la escritura, y la evolución del libro como objeto a lo largo de su historia.

Los sistemas de escritura tienden a ser conservadores, incluso no faltó en sus orígenes la atribución de ser un regalo de los dioses. Todo cambio o modificación ortográfica plantea grandes dudas, e incluso en los congresos de lingüistas que se plantean la necesidad de reformar la ortografía para eliminar pequeñas incoherencias, existen grandes resistencias para llevar a cabo estas reformas, y es difícil llegar a acuerdos y compromisos. Dado este grado de conservadurismo, la sustitución o las mayores innovaciones de la escritura sólo tienen lugar cuando un pueblo se la presta a otro porque lo domina o lo coloniza. Por ejemplo, los acadios adaptaron a su propia escritura la parte silábica del sistema sumerio que era ideosilábico; no obstante mantuvo sus propios ideogramas y los empleó como si fueran un sistema de taquigrafía (véase Lengua sumeria). Cuando los hititas adoptaron el sistema acadio, eliminaron los signos silábicos ambiguos, es decir, los homofonémicos o sus contrarios, polifonémicos, así como también muchos ideogramas sumerios, pero conservaron la ortografía silábica de los acadios (véase Lengua hitita).

Los moais de la isla de Pascua

La isla de Pascua alberga esculturas gigantes (denominadas moais por los habitantes de la isla) y otros restos arqueológicos de origen desconocido. En estas moles escultóricas hay grabadas unas inscripciones, que combinan quinientos signos, todavía sin interpretar.

El primer escrito que se conoce se atribuye a los sumerios de Mesopotamia y es anterior al 3000 a.C. Como está escrito con caracteres ideográficos, su lectura se presta a la ambigüedad, pero está presente el principio de transferencia fonética y se puede rastrear su historia hasta averiguar cómo se convirtió en escritura ideosilábica. En el caso de los egipcios se conocen escritos que proceden de unos cien años después y también testimonian el principio de transferencia fonética (véase Lengua egipcia; Jeroglíficos). Puede que la evolución de la escritura egipcia respondiera al estímulo de la sumeria.

Casi a la vez, en Elam se desarrolló la llamada escritura protoelamita. Todavía no ha sido descifrada y no se puede decir gran cosa sobre ella excepto que es ideosilábica y el número de signos que tenía. Algo después, surgieron también sistemas ideosilábicos en el Egeo, Anatolia, el valle del Indo y China (véase Lengua china). Otros pueblos tomaron sus silabarios para escribir sus propias lenguas. En la última mitad del segundo milenio antes de Cristo los pueblos semíticos que vivían en Siria y Palestina tomaron el silabario egipcio bajo la forma más sencilla y reducida (esto es, los signos de consonante más cualquier vocal), y abandonaron sus ideogramas y su silabario complejo (véase Lenguas semíticas). Este nuevo silabario estaba prácticamente hecho, porque los egipcios nunca escribieron vocales. El primer documento de escritura semialfabética se ha encontrado en las inscripciones conocidas por protosinaíticas, que están fechadas en torno al 1500 a.C. Otro sistema de escritura parecido data del 1300 a.C., y se ha encontrado en la costa norte de la actual Siria, en Ugarit, pero en este caso los caracteres de la escritura eran unas cuñas como las de la escritura cuneiforme de Mesopotamia. En toda la zona se escribía de forma parecida y fueron los griegos quienes tomaron su escritura de los fenicios. Dieron el último paso, pues separaron vocales de consonantes y las escribieron por separado; así se llegó a la escritura alfabética en torno al 800 a.C. (véase Lengua griega). Todavía no se ha alcanzado una escritura alfabética tal y como aquí se ha descrito al definirla como un sistema completo.